El Colegio de Ópticos-Optometristas recomienda adquirir juguetes adecuados al desarrollo visual del niño

En Navidad, los niños y sus regalos son los grandes protagonistas. A este respecto, El Consejo General del Colegio de Ópticos-Optometristas (CGCOO) ha recordado la importancia que tienen los juguetes en el desarrollo de la salud visual y auditiva de los más pequeños.

En primer lugar, el CGCOO recomienda que los juguetes no supongan ninguna amenaza potencial para la salud ocular de los niños. Siempre hay que asegurarse de que los juguetes sean apropiados para su edad y grado de madurez, evitando en la medida de lo posible que contengan partes afiladas, puntiagudas o que actúen como proyectiles.

Según Juan Carlos Martínez Moral, Presidente del Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas, “los padres deben tener en cuenta en todo momento las recomendaciones de los fabricantes, en especial de aquellos juguetes que presenten sonidos estridentes y lentes o espejos que puedan concentrar la luz, como lupas, telescopios, microscopios o prismáticos, ya que pueden provocar quemaduras graves en los ojos si no se utilizan de forma adecuada y bajo la supervisión constante de un adulto”.

Mucho cuidado con la iluminación LED

El 90% de los diodos emisores de luz (LED) que podemos encontrar en algunos juguetes e incluso en la iluminación navideña funcionan mediante un proceso que consiste en obtener una luz blanca con el acoplamiento de un LED azul (cuya longitud de onda es más corta, cerca de la radiación ultravioleta) con un fósforo amarillo. Esta luz azul representa riesgos para la retina, parte del ojo que es más sensible a la luz ultravioleta. Además, cada unidad de LED tiene una intensidad de luz muy superior a la iluminación convencional, lo que genera deslumbramientos.

Por todo ello, el CGCOO recomienda que se extremen las precauciones en el uso de esta iluminación por parte de los niños, ya que el cristalino de los más pequeños aún no está desarrollado y no puede cumplir con eficacia su función de filtrar la luz.

Jugar al aire libre para evitar la miopía

Los padres tampoco deben olvidar que los juegos al aire libre contribuyen en gran medida al desarrollo de las capacidades visuales del niño, ya que permiten que no se estimulen siempre en un entorno próximo. “En el juego al aire libre, las actividades que se realizan requieren más visión de lejos que de cerca, y a mayor uso de la visión de lejos, menos miopía”, afirma Martínez Moral.

Videojuegos, con moderación

A diferencia de los juegos de acción, aventura, lucha, etc., los videojuegos que tienen utilidad lúdica están atrayendo cada vez más la atención del público adulto. Estos juegos sirven para ejercitar y ampliar las habilidades visuales y cerebrales que vamos perdiendo con los años.

Aunque los videojuegos ayudan a desarrollar la coordinación ojo-mano, la rapidez de reflejos y la capacidad de concentración, no se recomienda su uso durante más de 15 minutos consecutivos y siempre en niños mayores de 12 años, ya que la utilización abusiva de este tipo de juegos puede acarrear problemas de salud y hábitos sedentarios, “además de provocar la acomodación de los ojos que puede derivar en miopía en la edad adulta”, concluye Martínez Moral.

Más información: www.opticayvision.es